Responsabilidades

Muchas veces nos preguntamos, ante tantas injusticias, ¿cuando empezó este desastre?, y a veces, para conformarnos y no conflictuarnos demasiado, nos repetimos...ésto viene desde 1810..., otras veces, un poco mas críticos, establecemos el origen en la década infame, sin entrar en discernir a cual de todas las que pasamos nos referimos, y también hay momentos en que nos aseguramos a nosotros mismos que todo empezó a partir del golpe de Estado del 76'.

Si bien todos los análisis tienen algo de razón, depende como lo miremos, debemos pensar que hay otra pregunta que no siempre nos hacemos, y cuando la pensamos, recurrimos rápidamente al malhechor (gobernante) de turno para endilgarle la responsabilidad, y esa pregunta es: ¿quienes son los responsables?.

Haciendo una lectura rápida y seguramente incompleta podríamos decir que fue LA OLIGARQUIA, de fuerte presencia décadas atras, o quizás EL GRAN EMPRESARIADO ARGENTINO, un poco mas cerca en el tiempo y últimamente las MULTINACIONALES, que con su poder desmedido digitan hasta los candidatos y luego nos tratan de convencer que fuimos nosotros los que elegimos, pero, hagamos el análisis que hagamos, siempre aparecen asociados a la opresión desde el virreinato, dos instituciones que no debemos soslayar, las FUERZAS ARMADAS y LA IGLESIA.

Estos últimos como control social a partir del miedo, de inventarnos culpas y pecados, para poder vendernos, posteriormente, a buen precio el correspondiente 'perdón', y cuando las cosas se les van de las manos, cuando las amenazas de un infierno prometido ante cualquier intento de romper con el poder establecido no da resultado, la suplantan en su 'guerra santa' las FUERZAS DE REPRESION, esas a quienes la curia bendice las armas y no les repudian la violencia como a la clase trabajadora cuando la ejercen y mientras éstos reprimen, aquellos nos llaman a un 'diálogo social' y a la paz, fórmula que casi siempre le ha dado resultado.

Como instituciones han cumplido, históricamente, el nefasto papel de verdugos de los trabajadores. Nunca han dudado en estrechar vínculos con la burocracia sindical, con la patronal y con cuanto político corrupto los convoque, con la única condición de que no les cuestione su poder y sus privilegios.

Sabemos que más temprano que tarde deberemos integrarlos a las discusiones en cada organización y en ese momento no debemos titubear en caracterizarlos como parte de lo que tenemos que cambiar para encontrar nuestro camino hacia una sociedad más justa.

Ramiro Ross
El Ortiba


Kirchnerismo: palabras por izquierda, acciones por derecha

Ecoeconomía

Las punzantes palabras de la presidenta Cristina Kirchner contra el "primer mundo" de la semana pasada recuerdan a una conocida máxima del kirchnerismo: mientras más se avanza en medidas ortodoxas, más dureza retórica se utiliza en contra del "Mercado".

Es muy lógico condenar desde la Argentina la irracionalidad de la burbuja financiera que explotó en estos meses en la principal economía mundial, sobre todo cuando el gobierno de Bush que generalmente se opuso a los salvatajes financieros (salvo en el caso de Turquía, un aliado estratégico de Estados Unidos) tuvo que ir en contra sus propias ideas para que no se derrumbaran más bancos norteamericanos en cadena.

Sin embargo, esto no implica adoptar una actitud de soberbia, la misma que se le criticaba a los centros financieros internacionales en 2002 cuando la Argentina quería levantar cabeza en medio de su peor crisis.

Pero tal vez la razón que haya movilizado ahora a la Presidenta a apuntar sus cañones retóricos hacia el Norte sea similar a la que utilizó Néstor Kirchner cuando disparaba contra el FMI mientras le pagaba al contado al organismo una deuda de US$ 10.000 millones, o cuando le pegaba con dureza a los bancos mientras les abonaba abundantes compensaciones por la pesificación asimétrica.

Los analistas políticos bromeaban entonces con la necesidad de Kirchner de oscilar entre sus acciones conservadoras (como su política fiscal hasta fines del 2005) y su retórica populista.

Tal vez ahora, cuando la Presidenta haya comenzado a transitar el camino de pagarle al Club de París, dialogar con los bonistas en default, subir tarifas, planchar el dólar para que baje en términos reales y aumentar el superávit fiscal, todo en función de una ecléctica estrategia para frenar la inflación, sea lógico que lance diatribas "anticapitalistas" que no se corresponden con las acciones de Gobierno.

Seguro que no es anticapitalista un gobierno que prefiere explicarle al FMI en Washington antes que a la propia sociedad argentina, como ocurrió hace dos semanas, cuáles son "los cambios metodológicos" aplicados al manipulado Indice de Precios al Consumidor (IPC).

Tampoco es "anticapitalista" un Gobierno que mantiene en su cargo a un funcionario como Guillermo Moreno, que con su política de autorizar o rechazar discrecionalmente subas de precios perjudicó a los eslabones más débiles de la economía desde 2006 y, por lo tanto, favoreció la concentración económica.

Quienes votaron al kirchnerismo estarán esperando que el Gobierno, en vez de ladrar tanto, tome medidas para mejorar la distribución del ingreso y para desmonopolizar mercados. Eso sería verdaderamente progresista.


La solidaridad prohibida


Pascual Serrano

El gobierno cubano insiste en numerosas ocasiones en explicar a la comunidad internacional el carácter criminal e ilegal del bloqueo al que es sometido su país por la administración estadounidense. Con más o menos suerte, se puede lograr que se conozca esa realidad y se comparta o no la interpretación de Cuba, que cuantifica ese bloqueo en pérdidas por valor de 89.000 millones de dólares. Sin embargo, acontecimientos como la tragedia de los huracanes Gustav e Ike, pueden ayudar a comprender la maldad escondida detrás de las medidas estadounidenses.

Algunos medios de comunicación titulaban recientemente que Cuba rechazaba el ofrecimiento de ayuda de EEUU, sin precisar que no puede haber ninguna propuesta de ayuda humanitaria desde Estados Unidos a Cuba si se mantienen, tal y como establece el Grupo de Trabajo para la Aplicación de Sanciones a Cuba, multas de 250.000 dólares al ciudadano cubanoestadounidense que envíe dinero a su familia en Cuba para que arregle el tejado de su vivienda tras el ciclón o viaje a visitarle incumpliendo el límite de un viaje cada tres años y sólo si su familia es padres, abuelos, hijos o hermanos. Ni que decir tiene que esa multa se aplicará a un ciudadano estadounidense que quiera enviar a un amigo o conocido ayuda alguna, en dinero o en especie.

A pesar de la petición del candidato presidencial demócrata, Barack Obama, de suspender por "no menos de 90 días" las restricciones a los viajes y al envío de remesas a la isla, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, dejó claro el pasado el domingo desde Marruecos que las prohibiciones seguirán vigentes.

La propuesta de ayuda estadounidense establece como condición, según el documento oficial enviado al gobierno cubano, que se “permita que un grupo de evaluación humanitaria visite Cuba para inspeccionar las áreas afectadas y evaluar adecuadamente los daños”, es decir, de inspectores para estudiar la situación, lo que no deja de ser insultante y humillante. Algo así como si, ante la petición de un familiar para que le prestemos dinero, le respondiéramos con una auditoría para conocer en qué se lo gasta y cuál es su situación económica. La comunidad internacional no debe olvidar tampoco la misión que adoptaron los inspectores que llegaron a Iraq en los días previos a la invasión, quienes se dedicaron a transmitir valiosa información al ejército estadounidense para poder precisar sus bombardeos.

Por tanto, no sólo no existe desde el gobierno de Estados Unidos intención alguna de ofrecer ayuda humanitaria a Cuba tras la tragedia que ha dejado millones de pérdidas en viviendas destruidas y cultivos arrasados, sino que la solidaridad de los ciudadanos estadounidenses con Cuba sigue siendo un delito en aquel país.


Ser inmortal

Por Ramiro Ross

Aunque parezca mentira, y paradójicamente, muchas sociedades han perdido (y pierden), mucho tiempo pensando en la muerte.


Para crear religiones tanto monoteístas como politeístas, han necesitado inventar seres del mas allá que, a diferencia de los humanos, nunca mueren, sabiendo que crean, de ese modo, mas confusión al famoso 'misterio de la muerte', para poder luego, esas mismas religiones, usar ese miedo y manipular a sus seguidores o creyentes usando la amenaza de los terribles o placenteros lugares donde supuestamente iran a parar al morir, si acatan o no, las órdenes de éstos brujos, sacerdotes o pastores, autoproclamados nexos con un ser supremo del que jamas nadie pudo demostrar su existencia (y que definitivamente no existe según muchos de nosotros).

Pero para enfrentar y perder esos temores que tratan de imponernos desde la infancia, hay un ejercicio intelectual que cura ese miedo atávico. Debemos partir de la convicción que no somos solamente materia, que en realidad somos mucho mas que eso, porque si durante nuestra vida nos hemos comprometido con nuestra gente, con los problemas de nuestra clase, si hemos adherido y tomado partido junto a los verdaderos referentes que lucharon y luchan por un sistema mas justo, veremos que en realidad somos nuestras convicciones, nuestras acciones, los ejemplos que dejamos a otras generaciones, las luchas cotidianas que llevamos a diario por un mundo mejor, y entonces podremos sentir que, cuando ya no estemos fisicamente, pero alguien levante una bandera de libertad, allí estaremos, una hebra de esa bandera seremos nosotros.

Cuando un pueblo luche por su independencia, en esa pancarta, en ese poema, en ese compañero estaremos presentes, y a partir de ese instante seremos INMORTALES, y entonces la muerte física ya no tendrá importancia, pero es nuestro grado de compromiso de HOY, el que nos llevará, el día de mañana, al PARAISO de quedar en la memoria de nuestros compañeros, al PURGATORIO del olvido, o al INFIERNO del desprecio de nuestro Pueblo.

www.elortiba.org